ANSES confirma aumento: La Administración Nacional de la Seguridad Social confirmó que a partir de febrero de 2026 las jubilaciones y pensiones recibirán un aumento del 2,85 por ciento. Esta actualización forma parte del esquema de movilidad vigente, que busca acompañar la evolución de los precios y proteger el poder adquisitivo de millones de beneficiarios en todo el país.
El anuncio genera expectativa cada mes, ya que los ingresos previsionales representan la principal fuente de sustento para una parte importante de la población. En un contexto económico desafiante, cada ajuste cobra relevancia no solo por el porcentaje aplicado, sino por su impacto concreto en la vida cotidiana de jubilados y pensionados.
Cómo se determina el aumento del 2,85 por ciento
El incremento confirmado para febrero responde al índice de inflación registrado meses anteriores, según el mecanismo de actualización mensual establecido por la normativa actual. La fórmula toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor publicado por el organismo estadístico nacional.
Este sistema busca reducir el desfase entre la suba de precios y los haberes previsionales. A diferencia de esquemas anteriores con ajustes trimestrales, la movilidad mensual permite una actualización más frecuente, lo que intenta sostener el poder de compra frente a la inflación.
El 2,85 por ciento puede parecer un porcentaje moderado, pero su importancia radica en la continuidad del mecanismo de actualización, que suma incrementos mes a mes.
Nuevos valores para la jubilación mínima y máxima
Con el aumento aplicado desde febrero de 2026, los montos de las jubilaciones mínimas y máximas se actualizan automáticamente. La jubilación mínima experimenta un ajuste proporcional al porcentaje anunciado, lo que impacta directamente en quienes perciben el haber básico.
Asimismo, las jubilaciones máximas también se incrementan bajo el mismo criterio, beneficiando a quienes realizaron mayores aportes durante su vida laboral. Las pensiones contributivas, las pensiones no contributivas y la Pensión Universal para el Adulto Mayor se ajustan siguiendo el mismo esquema.
Estos nuevos valores comienzan a liquidarse en el calendario de pagos correspondiente a febrero, según la terminación del documento de identidad de cada beneficiario.
El papel de los bonos complementarios
Además del aumento porcentual, en los últimos meses el Gobierno ha implementado bonos extraordinarios destinados principalmente a jubilados que perciben el haber mínimo. Estos refuerzos buscan compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada y brindar un alivio adicional.
Si bien el aumento del 2,85 por ciento forma parte de la movilidad regular, los bonos se definen de manera complementaria y pueden variar según decisiones oficiales. Para muchos beneficiarios, la combinación del haber actualizado más el bono representa una diferencia significativa en su ingreso mensual.
Estos refuerzos se acreditan junto con el pago habitual, sin necesidad de realizar trámites adicionales.
Impacto en la economía familiar
El ajuste de febrero de 2026 influye directamente en la planificación financiera de millones de hogares. En muchos casos, la jubilación no solo sostiene a la persona beneficiaria, sino que también contribuye al ingreso total del grupo familiar.
Los gastos en alimentos, medicamentos, servicios públicos y alquileres ocupan una parte considerable del presupuesto mensual. Por eso, cualquier aumento en los haberes previsionales tiene un efecto inmediato en la capacidad de cubrir necesidades esenciales.
Aunque el porcentaje de incremento puede no alcanzar para compensar totalmente el alza de precios, representa un esfuerzo por mantener cierto equilibrio frente al contexto económico.
Calendario de pagos y organización
ANSES organiza el pago de jubilaciones y pensiones según un cronograma escalonado basado en la terminación del DNI. Este sistema permite distribuir de manera ordenada la acreditación de los haberes y evitar aglomeraciones en bancos y cajeros automáticos.
Generalmente, los primeros en cobrar son quienes perciben la jubilación mínima, mientras que los haberes superiores se abonan en la segunda parte del mes. El aumento del 2,85 por ciento ya se verá reflejado en los importes depositados en febrero, sin necesidad de realizar gestiones adicionales.
Consultar el calendario oficial es fundamental para conocer la fecha exacta de cobro y planificar gastos con mayor previsión.
Desafíos del sistema previsional
El sistema previsional argentino enfrenta desafíos estructurales relacionados con la sostenibilidad financiera y el equilibrio entre ingresos y egresos. La actualización mensual busca brindar previsibilidad y proteger el ingreso real de los jubilados, pero también requiere una administración eficiente de los recursos públicos.
El aumento del 2,85 por ciento refleja la aplicación automática del mecanismo vigente, lo que aporta transparencia al proceso. Sin embargo, el debate sobre cómo mejorar el poder adquisitivo de los haberes previsionales continúa siendo un tema central en la agenda pública.
Mantener el equilibrio entre responsabilidad fiscal y protección social es uno de los principales retos del sistema.
Perspectivas para los próximos meses
La movilidad mensual implica que los haberes seguirán ajustándose de acuerdo con la inflación registrada en los meses posteriores. Esto significa que en marzo y meses siguientes podrían anunciarse nuevos incrementos en función de los datos oficiales.
Para los jubilados y pensionados, la clave será seguir de cerca las actualizaciones y evaluar cómo evolucionan sus ingresos frente al costo de vida. La estabilidad y previsibilidad en los pagos resultan fundamentales para la tranquilidad económica.
El aumento de febrero marca el inicio de un nuevo ciclo de ajustes que continuará durante todo el año.
Conclusión
El aumento del 2,85 por ciento en jubilaciones y pensiones confirmado por ANSES para febrero de 2026 representa una actualización importante dentro del esquema de movilidad vigente. Aunque el porcentaje puede parecer moderado, forma parte de un mecanismo mensual que busca acompañar la inflación y sostener el poder adquisitivo.
La aplicación automática del incremento, junto con posibles bonos complementarios, brinda cierto alivio a millones de beneficiarios que dependen de estos ingresos para cubrir necesidades básicas. En un contexto económico complejo, cada ajuste resulta significativo para la estabilidad financiera de los hogares.
